FAQs
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Entrego todo vuestro reportaje de boda a través de una galería privada online de alta calidad. Desde ella podéis ver, descargar y compartir las fotografías de forma inmediata, directamente desde el móvil, ordenador o tablet, y desde cualquier lugar con conexión a internet.
La galería es súper intuitiva y os permite:
Ver las fotos con o sin música (ideal para revivir el gran día con vuestra banda sonora).
Descargaros las fotos que queráis o toda la galería completa en baja o alta resolución.
Buscar las fotografías en las que aparecen ciertas personas gracias al buscador de rostros por IA (vuestros invitados solo tendrán que subir un selfie para encontrar al instante todas sus fotos).
Ocultar las fotos que prefiráis mantener 100% en privado.
Seleccionar vuestras favoritas (perfecto para apartar las que queréis imprimir para regalar a vuestros padres).
Elegir las fotos que irán en el álbum, lo que nos facilita muchísimo la maquetación a todos.
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Para vuestra tranquilidad, las galerías online de mis parejas no caducan. Mi intención es mantenerlas abiertas de forma indefinida mientras la tecnología lo permita; de hecho, me encanta mantenerlas activas para que podáis revivir vuestra boda años después.
Eso sí, de cara al contrato, lo que os garantizo al 100% es el acceso total para descargar y compartir durante los dos primeros años desde la entrega. A partir de ahí, aunque la galería siga online, os recomiendo encarecidamente que os descarguéis todo el reportaje en alta resolución y hagáis vuestras propias copias de seguridad en un par de sitios seguros.
Por mi parte, yo siempre guardo copias de seguridad por si ocurre una catástrofe, pero recordad: ¡vuestras fotos son vuestro mayor tesoro y los mejores guardianes de ese recuerdo vais a ser siempre vosotros!
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Durante el día de la boda disparo muchísimas más fotografías de las que acabo entregando. Hago esto para asegurar que el resultado final sea lo mejor posible, realizando una selección minuciosa en el estudio para descartar ojos cerrados, gestos extraños o imágenes repetidas. No tengo un límite estricto de capturas porque creo que cada boda tiene su propio ritmo y momentos únicos, pero tras esta criba, os garantizo la entrega de más de 600 fotografías en alta resolución, todas ellas editadas una a una con mi estilo tanto en color como en blanco y negro. Lo que os llega es, siempre, lo mejor de lo mejor.
Respecto a los archivos RAW, no los entrego nunca. El archivo sin procesar es solo la mitad del trabajo; el revelado y la edición digital son una parte fundamental de mi identidad como fotógrafo. Entregar un RAW sería como si un pintor os diera un boceto. Mi compromiso con vosotros es entregaros un reportaje completo, pulido, con la máxima calidad y listo para disfrutar en vuestra galería y en vuestro álbum.
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Sé perfectamente las ganas que tenéis de ver el resultado, por lo que mi compromiso es que no esperéis ni un día más de la cuenta. Por contrato, el plazo de entrega de la galería online completa es de entre 1 a 3 meses, tras el día del enlace, siendo 2 meses el tiempo promedio aunque con las primeras bodas de la temporada el plazo se rebaje a 1 mes.
Cada boda se selecciona y edita minuciosamente y por estricto orden de llegada. El trabajo de seleccionar y revelar una a una tantas fotografías requiere su tiempo para garantizar que el reportaje cumpla con mis estándares de calidad. Prefiero trabajar con mimo en el estudio y entregaros un trabajo perfecto de una sola vez a correr por las prisas. ¡Os aseguro que la espera merecerá la pena!
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La diferencia principal está en el método de trabajo y el nivel de personalización. Entregar un reportaje en una o dos semanas suele implicar un proceso automatizado: se aplica un filtro general a todas las fotos a la vez, se exportan y se envían. Es un trabajo rápido, pero industrial.
Mi filosofía con El Paraguas Amarillo es completamente artesanal. Yo no automatizo los procesos. Tras una criba minuciosa para eliminar fotos repetidas o con malos gestos, revelo y edito vuestras fotografías una a una. Ajusto la luz, el contraste, el encuadre y el color de cada instante para asegurarme de que la piel luzca perfecta y la atmósfera sea la adecuada.
Teniendo en cuenta que os entrego más de 600 imágenes, ese nivel de detalle requiere muchas horas de pantalla y concentración en el estudio. Prefiero que tengáis un recuerdo mimado al milímetro que no pase de moda, a un trabajo rápido hecho con prisas. Al fin y al cabo, las fotos de vuestra boda son para siempre.
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¡Por supuesto! Aunque mi campo base está en Vitoria-Gasteiz, me muevo con total comodidad por todas las provincias limítrofes. Es muy habitual verme fotografiando bodas en el Monasterio del Espino en Burgos, en la Bodega Eguren Ugarte de Laguardia y en el Hotel Palacio Spa de Gorraiz en Navarra.
Para que todo sea claro desde el principio, las condiciones de desplazamiento son:
Kilometraje: Los primeros 30 km (ida y vuelta en total) están incluidos. A partir de ahí, el kilometraje extra se calcula a razón de 0,50 €/km (IVA incluido).
Alojamiento: No cobro noche de hotel a no ser que el lugar de la boda esté a más de 200 km de Vitoria. No me importa conducir hasta un par de horas de vuelta a casa tras el enlace, por lo que en el 95% de las bodas del norte os ahorraréis este gasto.
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Para que la fecha quede bloqueada oficialmente en mi calendario, el proceso es muy sencillo y transparente. Se divide en tres pasos:
Formulario y contrato: Primero os enviaré un breve formulario para recabar vuestros datos. Con ellos, yo mismo preparo el contrato digital para que vosotros solo tengáis que leerlo y firmarlo cómodamente desde el móvil o el ordenador. Así os aseguráis de que vuestro día es vuestro y de nadie más.
Reserva: Tras la firma, se realiza un primer pago en concepto de reserva (que suele ser del 30% o del 50% si el importe total del servicio es más reducido, con el fin de simplificar y ahorraros un número innecesario de pagos).
Entrega (y pago final): El resto se abona una vez que el reportaje esté completamente listo y editado en vuestra galería online, justo antes de la entrega final.
